La miseria no es un castigo divino.

La miseria no es un castigo divino, sino obra de unos humanos sobre otros.

El más favorecido, el más dotado, el más cultivado tiene la obligación de ayudar a progresar al menos favorecido, al menos dotado, al menos cultivado; y éste reconocer y agradecer con humildad la ayuda haciendo lo propio con quienes están por debajo de él, inclusive los animales.

” La convalesciente” (1889) de Kirill Vikentievich Lemokh, conocido como Carl Johann Lemoch, pintor ruso ( 1841-1910)

” La convalesciente” (1889)
de Kirill Vikentievich Lemokh, conocido como Carl Johann Lemoch

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en El Bien y el Mal, Sabiduría, Verdad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s