Eclipse y deformación de la moral.

“Se dan en nuestra sociedad creencias y convicciones que reflejan, a la vez que causan, el eclipse, la deformación o el embotamiento de la consciencia moral. Este embotamiento se traduce en una amoralidad práctica, socialmente reconocida y aceptada, ante la que los hombres y las mujeres de hoy, sobre todo los jóvenes, se encuentran inermes.

Pérdida de vigencia social de criterios morales fundamentales

En general se echa de menos la vigencia social de criterios morales “valederos” en sí y por sí mismos a causa de su racionalidad y fuerza humanizadora. Tales criterios, por el contrario, son sustituidos de ordinario por otros con los que se busca sólo la eficacia para obtener los objetivos perseguidos en cada caso. Aquellos criterios éticos “valederos” en sí y por sí están siendo desplazados en la conciencia pública por las encuestas sociológicas, hábilmente orientadas, incluso desde el poder político, por la dialéctica de las mayorías y la fuerza de los votos, por el “consenso social, por un positivismo jurídico que va cambiando la mentalidad del pueblo a fuerza de disposiciones legales, o por el cientifismo al uso. Este es el motivo de que muchos piensen que un comportamiento es éticamente bueno sólo porque está permitido o no castigado por la ley civil, o porque “la mayoría” así se conduce, o porque la ciencia y la técnica lo hacen posible.

“Moral de situación” y ”doble moral”

Está extendida una cierta moral de situación que legitima los actos humanos a partir de su irrepetible originalidad, sin referencia a una norma objetiva que trascienda el acto singular, y que, por consiguiente, niega que pueda haber actos en sí mismos ilícitos, independientemente de las circunstancias en que son realizados por el sujeto. Se acude, además, e incluso se la da por buena, a una doble moral para muchas esferas de la vida; y así, acciones lesivas de unos valores éticos que habrían de merecer de todos un juicio condenatorio, son objeto de una diferente apreciación, según sean las personas o los intereses que están en juego en cada caso .

Tolerancia y permisividad

Vivimos, de hecho, un clima, que favorece una tolerancia y permisividad totales. En realidad casi todo se considera como objetivamente indiferente. El único valor real es la conveniencia personal y el bienestar individual con un claro componente sensualista; ningún otro valor, se piensa, puede ser antepuesto a este bienestar, a la abundancia, al placer, al goce o al éxito como estado normal e inmediato. En consecuencia, se fomenta la relativización, la indiferencia, la permisividad más absoluta.

”El fin justifica los medios”

Fácilmente, de forma refleja o no, se invoca, con una mentalidad pragmática, el principio de que ”el fin justifica los medios” para dar así por bueno cualquier comportamiento. Conforme a esta mentalidad imperante, todo vale y es lícito, con tal de que sea eficaz para acumular riquezas, alcanzar el éxito individual, disfrutar un bienestar a toda costa, lograr unos determinados “avances” en el campo científico, etc.

Moral privatizada

En coherencia con esta forma de pensar y de actuar hay quienes estiman que la moral con sus juicios y valoraciones, es un asunto privado y habría que reducirla a ese ámbito. La ciencia, la política, la economía, los medios de comunicación, la educación y la enseñanza, etc., tendrían, en consecuencia, su propia dinámica, sus leyes ”objetivas” e inexorables que deberían cumplirse sin introducir ahí ningún factor moral que, según este parecer, las distorsiona o no pasa de ser expresión de un puro voluntarismo sin eficacia real. En ocasiones, personajes públicos han hecho y hacen gala de esta mentalidad y así contribuyen irresponsablemenne a la desmoralización de nuestra sociedad.

Incluso, hombres de buena voluntad, sensibles, en principio, a los valores y a los imperativos éticos, se sienten con frecuencia impotentes para introducir criterios morales en campos como la economía, la política y otros. Retroceden ante supuestas “legalidades” que condicionan las estructuras de los mencionados campos. Estos hombres “han arrojado la toalla” y rehusan hasta el intento de jugar con limpieza y honestidad en la vida económica, política y social. otras esferas de la vida les ofrecerán un refugio tranquilizante a sus conciencias que no quieren renunciar a la rectitud moral. De esta forma desembocamos en la ya aludida amoralidad sistemática de muchos mecanismos de la sociedad y en la subjetivización y privatización de la moral.

Función social ”versus” convicciones personales

Unido a esto se constata, al mismo tiempo, una desvinculación entre la ”función” social y la convicción personal en no pocos protagonistas de la vida pública. Se insiste en que una cosa es la ética pública y otra la moral privada y, en virtud de tal distinción, se exige honestidad para aquélla y se pide una amplia permisividad para ésta.

Reto a la moral ”tradicional”

A esto hay que añadir, como una de las principales causas de la crisis moral la mentalidad difusa, propiciada y extendida frecuentemente por instancias de la Administración pública tal vez sin medir sus consecuencias degradantes, que considera sin diferenciación alguna los valores y normas morales transmitidos por la Iglesia como represión de la libertad y de las libertades del hombre o de sus tendencias naturales, como factor retardario de la modernización de la sociedad española y como freno a procesos humanos y sociales irreversibles alcanzados como cotas de progreso.

De esta manera muchos sucumben a esta mentalidad difusa que rechaza cualquier norma moral como imposición arbitraria en particular en el campo de la sexualidad, para afirmar la libertad y e logro de la naturaleza humana dejada a su pura espontaneidad. También muchos exaltan una libertad omnímoda e indeterminada como criterio de actuación para los “fuertes y liberados” en contraposición a los “débiles y resignados” que seguirán aferrados y sumisos a los criterios morales de otro tiempo.”

Fuente: Instrucción pastoral sobre la conciencia cristiana ante la actual situación moral de nuestra sociedad. Año 1990.

ACLARACIÓN. No deseaba indicar la fuente porque para muchos la mera palabra cristiano les provoca tal animadversión que les impide considerar objetivamente cualquier reflexión encaminada a discernir, aceptar y practicar que LA VERDAD Y SÓLO LA VERDAD NOS HACE LIBRES, y subrayo reflexión que no doctrina para que no crean que tengo intención dogmática alguna.

En estos más de veinte años trascurridos desde la aparición de este texto ya no la deformación sino la degeneración moral se ha extendido cual metástasis.

No tengo la más mínima duda de que el SER HUMANO ES MORAL O NO ES HUMANO.

TEXTO COMPLETO

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en El Bien y el Mal, Religión, Sabiduría, Verdad y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Eclipse y deformación de la moral.

  1. erick dijo:

    La verdad es única, absoluta, inmutable y paciente. Cuantas interpretaciones de aquella verdad única y primera existen en estos dias de confusión. Con que facilidad y cinismo se aceptan como válidas todas las “verdades” en estos tiempos de relativismo disfrazado de tolerancia.
    No pueden haber muchas descripciones de una verdad primera, pues una sola debe ser. Y como una sola es la verdad primera, todas las demas resultan en mentiras.

  2. erick dijo:

    Todas las practicas, metodos, artes, deducciones, etc., que deriven de la verdad primera, deben lograrse en el marco de una mirada racional, seria, critica, imparcial y de investigacion histórica. Estas no pueden nacer de una sola fuente sino de muchas fuentes de diferentes tiempos y lugares. El peor daño que puede recibir nuestra civilizacion (ya fraccionada) es que se fundamente en la mentira. Ello nos divide y nos aleja del camino recto a la verdad primera, absoluta, paciente e inmutable que es Dios y todo de lo que de Dios deriva (el creador y su creacion, su unigénito, el espíritu santo, la madre de Jesus y su misterio de pureza, la impronta de los hombres que decidieron seguir a Dios a pesar de morir, la realidad del bien y el mal, etc.).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s