Ser veraz, condición indispensable para la espiritualidad.

La Sabiduría, única y eterna, que se nos ha manifestado acorde a la distintas culturas nos dice que para alcanzar la espiritualidad es necesario cumplir tres requisitos:

  •  Ser una persona veraz. Abrazar la verdad como norma de conducta inviolable.
  •   Estar en Dios. Mantener constante su presencia en nuestro pensamiento y aprender a escuchar su voz en la propia conciencia.
  •   Ser humilde y buscar la compañía y acompañarse de personas sabias y santas.

Veamos lo que aconsejan los Upanishads al respecto:

” La veracidad ocupa el primer lugar entre ellas, pues Dios es la Verdad, declaran los Upanishads. ¿Cómo se puede alcanzar la Verdad siguiendo un camino opuesto? Además, la veracidad es indispensable aún en nuestro trato cotidiano con la gente. El hombre confía en una persona veraz muy fácilmente. Por el contrario, aunque sea atraído por otra con sus promesas fascinantes, pierde fe en ella cuando descubre que no es honesta, que no cumple con sus promesas.

Hay un dicho sánscrito: “Únicamente triunfa la Verdad, nunca la mentira.” Esta, a primera vista, parecería una declaración tonta porque percibimos que en el mundo sólo prosperan los que siguen el camino de la astucia y la mentira. Pero si tenemos la paciencia de observar los llamados éxitos de esa gente, veremos que todo lo logrado por el mal camino no dura mucho tiempo, ni tampoco les proporciona la felicidad y paz que buscaban. Pues tienen miedo a ser descubiertos, miedo a confiar en alguien incluso en sus parientes más cercanos. ¿Podemos calificar entonces esa existencia suya feliz?

Distinta es la situación de un seguidor de la verdad. Si un hombre habla como piensa, actúa según sus palabras, y acepta todo lo que resulta de sus acciones con calma, entonces no tiene miedo a nada. Porque piensa bien y rectamente antes de hablar y actuar; no deja nada oculto. Sólo cuando se oculta algo o se hace alguna mala acción o contra las leyes sociales o del país, y a escondidas es que se teme ser descubierto y castigado, y, para encubrir una mentira, se recurre a mil otras; sin embargo no puede hacerse ante la verdad. Ésta, como el sol del mediodía no deja nada de oscuridad, saca a luz, revela toda mentira. Es por eso que todos los preceptores espirituales, desde los tiempos remotos, han dado una posición preeminente a la verdad entre las disciplinas espirituales.

Dicen los Upanishads: “No debéis desviaros de la verdad.” “El camino del cielo está hecho de la verdad.” Entre las cualidades piadosas o divinas que enumera Sri Krishna en el Bhagawad Guita también encontramos la veracidad. Sri Ramakrishna, a quien millones en la India y fuera de ella aceptan como la Encarnación Divina de esta época, declara: “La veracidad constituye la mayor disciplina espiritual para la era actual.” Y continúa: “Si un hombre se adhiere con tenacidad a la verdad, finalmente realiza a Dios. Sin ese respeto a ella, uno gradualmente pierde todo. Después que yo tuve la visión de la Divina Madre, le rogué, tomando una flor en mi mano: ‘Madre, aquí está Tu Conocimiento, y aquí está Tu ignorancia. Toma ambos y bríndame sólo el amor puro. Aquí está Tu santidad y aquí está Tu corrupción. Toma ambas, Madre, y dáme el amor puro. Aquí está Tu bondad y aquí está Tu maldad. Toma ambas, Madre, y proporcióname el amor puro. Aquí está Tu rectitud y aquí está Tu injusticia. Toma ambas, y bríndame el amor puro.’ Mencioné todo esto, pero no pude decir, ‘Madre, aquí está Tu verdad y aquí está Tu falsedad. Toma ambas.’ Sometí todo a Sus pies pero no pude resolverme a abandonar la verdad.”

En esta cita encontramos una frase muy reveladora: “Si un hombre se adhiere con tenacidad a la verdad finalmente realiza a Dios.” Quizá, se preguntes ‘¿Aún un hombre que no es religioso llega a tener la visión de Dios si es veraz?’ Muy posiblemente, si ese hombre no se aleja de la verdad por nada en todas las circunstancias y durante toda su vida por más adversas que ellas sean, entonces los velos de ilusión ante los ojos de su mente desaparecen poco a poco. Dios lo conduce a un verdadero santo y, estando en su compañía, recobra su conciencia espiritual, y luego dedica su tiempo a pensar en Dios, hasta que alcanza Su visión.

Todos ustedes conocen el significado de la palabra ‘verdad’. No obstante, citaremos algunas acepciones de ella dadas por el diccionario, para aclarar a qué nos referimos cuando la utilizamos: ” La verdad es la calidad de lo que es cierto. Conformidad de lo que se dice, con lo que existe. Sinceridad.” Debemos agregar, “Conformidad de lo que se dice con lo que se hace.” Eso es, si digo una cosa debo hacerlo, cueste lo que cueste. Así pues, cuando nos referirnos a esta palabra incluimos en su significado todas estas acepciones. Si el hombre cultiva la verdad en todo este sentido, sin duda alguna alcanzará a Dios, la Suprema Realidad, a su debido tiempo. “

Texto completo “Los requisitos de la vida espiritual”

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Una respuesta a Ser veraz, condición indispensable para la espiritualidad.

  1. leo zeep lopez dijo:

    Nadie es santo en este mundo

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