El día que me puse frente a un toro

Cuando trabajaba como consultor de pymes viajaba por toda España. Aprovechando un trabajo en Valladolid me quedé un fín de semana para disfrutar de la ciudad y su entorno.

En la carretera a Medina del Campo me desvié por un camino para aliviar mis riñones.  Me adentré en el bosque y de repente me encontré frente a un mítico animal: un toro de lidia.  Estaba a escasos 15 metros.  Quedé paralizado por unos instantes,  miedo y fascinación por mi parte y sorpresa por la suya,  hicieron que ambos nos mirásemos esperando el próximo movimiento del otro.

No olvidaré nunca esa experiencia. Desde entonces admiro la belleza del  TORO BRAVO y sin que ello signifique mi apoyo incondicional a la Fiesta Nacional, desearía que el TORO siguiera formando parte de nuestro paisaje.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Belleza. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s